Hace un par de días que tengo la cabeza en una nube, y no logro centrarla en ningún sitio en concreto. Solo tengo ganas de ordenar y tirar cosas. De limpiar. Leí una vez que cuando necesitamos ordenar nuestras ideas, algo que facilita el proceso es el ordenar cosas físicamente. Si tenemos la cabeza embotada y llena de cosas, el tirar cosas que ya no nos sirven actúa como símbolo mental y nuestra mente se relaja y se estructura de manera natural y automática.
Lo malo es que pasa cuando está todo ordenado? Que pasa cuando las cosas que tienes son las que quieres tener, y no tienes que tirar nada?
Quizás realmente hay que tirar algo más?
Tirar mis libros? En un afán por limpiar muchos aspectos de mi vida, tengo la mayoría de ellos escondidos, y a la vista los más interesantes, mis favoritos. Tiro los que no veo?
Quizás no sea por algo tan banal (pero importante) como mis libros, lo que tengo que ordenar. Mi vida necesita una reorganización bastante bestia. Y mucha mucha más alegría.
Coño!


